Una persona se hace y acaba siendo, pero
¿una persona, es o hace?
Que a qué me refiero? Cuantos de vosotros cuándo os preguntan por vuestro oficio respondéis un 'soy maestra', 'soy mecánico', 'soy cartero', 'soy bailarín', 'soy administrativa', 'soy peluquero', 'soy nanny'... Soy, Soy, Soy...!
Menos ser y más hacer!! O es que estamos tan metidos en la gran cadena humana del poder y del tener que trabajar para sobrevivir que nosotros mismos dejamos que se nos defina por nuestro trabajo?
Si, estoy de acuerdo en que a toda persona le influye de una manera u otra su trabajo y su vida profesional, pero la linea entre la influencia y el definirse a uno mismo no puede ser tan estrecha. Me niego a creerlo.
Las personas tenemos un carácter, una personalidad, unas creencias, unos valores, una manera de pensar y de ver las cosas, de entendernos, de comunicarnos, de expresarnos, y de hacer las cosas. Eso nos DEFINE. Eso es lo que SOMOS. Y si, todas esas cosas se hacen, pero se hacen por voluntad propia, se hacen sin remuneración a cambio, se hacen de manera innata, y muchas de ellas, cuestan cambiar.
El trabajo, el empleo, el contrato laboral no es más que un maldito nombre, una nomenclatura que depende de un convenio para poder entrar a formar parte de un mundo capitalista, un mundo donde prevalece el poder y el intento de superación por los demás, el egocentrismo y el egoísmo.
El trabajo nos nubla la vista, nos hace ser malas personas, nos desmotiva, nos hace entrar en depresión, nos hace estar cansados y tener sueño, nos hace no tener ganas de despertarnos un lunes, cuándo en realidad, éso significa que ya hemos dejado atrás una semana más de nuestra vida y nos queda una menos por vivir y deberíamos hacerlo con ganas y felicidad. ¿Que qué nos lo impide? Nos lo impide lo que creemos que somos. Nos lo impiden nuestras palabras que utilizamos al definirnos como personas.
Nosotros mismos somos capaces de definirnos por nuestro trabajo, por nuestros actos, ya que por mucho que un trabajo sea voluntario y/o vocacional sigue siendo algo que se HACE, no algo que se ES. Y si, me indigna pensar que somos nosotros mismos los que caemos en el error de no hablar con propiedad, en el error de darles a los demás lo que quieren, de no pensar antes de hablar y muchas veces, de definirnos por lo que HACEMOS cuando en realidad lo que SOMOS es mucho más valioso que eso.
Por culpa de nuestra sociedad muchos de esos trabajos están infravalorados, y cuándo nos definimos cómo tal, damos a entender a los demás nuestra cuantía, lo que valemos, lo que nos merecemos. Pues, por si todo ésto no fuera poco, desgraciadamente, todos los trabajos que conocemos están llenos de connotaciones que determinan a la persona y la etiquetan creyendo que según su trabajo, ya podemos conocerla al 100%. Y no sabemos hasta qué punto estamos equivocados... Y siento decir que no podemos dejar que ésto siga así!
No podemos dejar que nos sigan haciendo creer que SOMOS lo que HACEMOS, ni que HACEMOS lo que SOMOS (siempre refiriéndome al mundo laboral) ya que si nos lo seguimos permitiendo, estamos dejando que las barreras y los limites no nos dejen ver todas las puertas y ventanas que tenemos ante nuestros ojos para dejar de formar parte de ésta sociedad tan absurda.
"Si, SOY Mireia y HAGO de monitora de lleure, y siento decepcionarles si les digo que para trabajar con niños, no hace falta tener una carrera de magisterio, si no saber entenderlos y tratarlos como personas, que es lo que son. Y éso se hace sin pisotear a los demás. Pues si realmente el trabajo de cada uno tuviera la capacidad de definir a las personas, muchas de las y los maestras/os tendrían que replantearse lo que han estudiado y para qué lo han hecho, y sobretodo, dejar de definirse con el verbo SER, y empezar a entender que sólo lo HACEN."
Un Som.riure indignat*
"Si, SOY Mireia y HAGO de monitora de lleure, y siento decepcionarles si les digo que para trabajar con niños, no hace falta tener una carrera de magisterio, si no saber entenderlos y tratarlos como personas, que es lo que son. Y éso se hace sin pisotear a los demás. Pues si realmente el trabajo de cada uno tuviera la capacidad de definir a las personas, muchas de las y los maestras/os tendrían que replantearse lo que han estudiado y para qué lo han hecho, y sobretodo, dejar de definirse con el verbo SER, y empezar a entender que sólo lo HACEN."
Un Som.riure indignat*


Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada