Antes de empezar a hablar por hablar, es imprescindiblemente nesario saber de qué se habla.
Así que allá va:
Complicado: Del part. de complicar.
1. adj. Enmarañado, de difícil comprensión.
3. adj. Dicho de una persona: De carácter y conducta difíciles de entender.
Sencillo: Del lat. vulg. *singellus, y este dim. del lat. singŭlus 'uno cada vez', 'uno solo'.
1. adj. Que no ofrece dificultad.
6. adj. Dicho de una persona: Natural, espontánea, que obra con llaneza.
Y que no se nos pase por alto la diferencia más importante. Lo difícil. Lo complicado es aquello de difícil comprensión. Aquello que es dificil. Que es. ¿O mejor dicho, que hacemos que sea? ¿Que qué se entiende por dificíl, pues?
1. adj. Que presenta obstáculos (‖ impedimentos).
2. adj. Dicho de una persona: Descontentadiza o poco tratable.
La facilidad que tenemos los humanos de hacer las cosas díficiles es admirable. Somos expertos en buscar, remover, menear e indagar en aquello que nos hace más complicada nuestra existencia. Aquello que, nos antepone obstáculos para llegar a la meta propuesta.
Conocemos la teória de lo fácil, pero ¿dónde queda la práctica?
Parece que nos encanta revolver todo aquello que nos entorpece nuestro camino y tenemos un imán a escoger el camino de lo complejo, cuando en realidad deberíamos entender, creer y dejar[NOS] bien claro que "es complicado antes de ser sencillo".

¿Que que es complicado antes de ser sencillo? Pues muy fácil.
La vida está compuesta - o la componemos nosotros mismos - de cosas sencillas, de hechos fáciles de hacer, de metas no imposibles, de pensamientos simples, de actos elementales, de palabras claras y directas, de personas humildes e ingenuos... La vida la componemos, si queremos de todo lo que conlleve un sinínimo de "sencillo", pero sólo si queremos.
Es cierto que dicen que el querer no siempre es poder, o que el poder se interpone al querer. Pues bien, vuelvo a reafirmar que siempre es complicado antes de ser sencillo. Y que somos las personas las que hacemos que sea así. Nuestra mente es compleja, y antes de asegurarse que la vida está compuesta por todo lo anteriormente nombrado, tiene que sospehar, dudar, preguntarse, juzgar y comprobar que no es así. Es en ése punto en el que hacemos complicado lo que en realidad es sencillo.
Estamos graduados en la escuela de los difícil y complicado y nadie nos ha enseñado nunca, que antes de graduarnos en eso, la educación que recibimos antes está basada en la teoria, no en la práctica. Las personas solo nos interesa aprender a actuar, y en el momento que creemos necesario el pensar para actuar como se debe, paramos en seco y nos complicamos demasiado.
¿Para qué tanto esfuerzo de pensar y remover la teoria, si luego, llegado el momento de la práctica, no somos capaces de llevarlo a cabo?
Pues eso, por la deboción a vivir sabiendo que es sencillo antes de ser complicado.
Estamos graduados en la escuela de los difícil y complicado y nadie nos ha enseñado nunca, que antes de graduarnos en eso, la educación que recibimos antes está basada en la teoria, no en la práctica. Las personas solo nos interesa aprender a actuar, y en el momento que creemos necesario el pensar para actuar como se debe, paramos en seco y nos complicamos demasiado.
¿Para qué tanto esfuerzo de pensar y remover la teoria, si luego, llegado el momento de la práctica, no somos capaces de llevarlo a cabo?
Pues eso, por la deboción a vivir sabiendo que es sencillo antes de ser complicado.
*Un Som.riure complicadament senzill



