Hoy decido vivir mi vida.
Como se diría, 'Así, a lo loco'.
Como si fuese una decisión que se pudiera tomar a la ligera.
Como si no tuviese consecuencias o reacciones, tanto personales como ajenas.
Pero hoy decido arriesgar y vivir mi vida.
Como a mi me plazca y asumiendo lo decidido.
Dejando de sentir esa presión en el pecho que me ataba, me presionaba. Y aprisionaba.
Decido hacerlo por todo lo alto, a mi manera, sin tapujos ni prejuicios.
Intentando entenderme y entender lo que me rodea.
Entender los motivos, las causas, las razones,
aunque a veces pueda dejarlos de lado por parecer inexistentes.
Hoy decido vivir mi vida.
Con sus peros y mis dudas.
Porqué me lo debo. Me lo debo todo.
Basta de culpabilidad. Basta de verte víctima.
Te debes verte positiva. Y real.
Sobretodo real. Porqué eres.
Eres, fuiste y serás.
Y no quieres dejar de ser.
Hoy decido vivir mi vida.
Y después de un tiempo, de pasos perdidos y largos caminos, decido seguir avanzando de la manera más honesta y leal a mi misma que se.
Pa'lante y sincera. Aunque parezca egoísta.
Por mi camino.
Probando eso de mantener los pasos grandes y fuertes.
Y saltando. Bien alto. O hasta donde pueda.
Sin forzar, que se puede romper.
Dejando atrás aquello que fue.
Que si me caigo, yo sola me levanto.
Agradeciendo encontrar otras manos, pero sin depender de ellas.
Agradeciendo, también, las que pudieron ser y no fueron.
Entendiendo eso de gestionar los sentimientos.
El apego y el desapego. Con los demás y con partes de mi misma.
Siendo crítica, más con una misma que con los demás.
Y sin creérmelo todo, por favor. Por qué no todo lo que se dice, se oye o se ve es cierto.
Es por ello que decido vivir mi vida.
Porque es mía y de nadie más.
Yo invito a entrar. Yo sugiero a quién salir de ella.
Yo decido con quien compartir.
Y a quién no le guste o no esté de acuerdo, es que quizá no ha decidido o no ha querido vivir la suya.
Con o sin compartirla.
Yo tiendo la mano. Como y cuando puedo. De la mejor manera que se.
Aunque pueda no verse des del otro extremo.
Hoy decido vivir mi vida y verme en un espejo.
Y a través de él.
Para conocerme y aprender, o desaprender.
Decido verme a través de esos ojos que deciden verme, observarme y quieren entenderme.
Y de los que no también.
Para ver ese lado que a nadie le gusta de sí mismo, pero que todos tenemos.
Y la mayoría sufrimos en silencio. Por miedo.
Hoy decido empezar a deshacerme de eso. Del miedo.
Miedo a vivir mi vida. Mi propia vida.
Y del tiempo. Del miedo a perderlo o a que me juegue malas pasadas.
Y me empeño. Con fuerzas.
Decido vivir mi vida y asumo las consecuencias.
Las alegrías y las penas.
Ya os contaré que tal me va.
De momento os confieso que me siento bien. Siento que he decidido.
Ya veremos si bien o mal. Pero lo he hecho.
Y me llevo con ello la sensación de seguir querer hacerlo.
Por mi misma. Y por los que me rodean.
Por dejas atrás eso que no nos concierne y nos daña.
Y mantener la vista al frente a eso que nos sana.
Y si no, pues volver a empezar.
A aprender a desaprender.
Y a decidir continuar vivir mi vida.
Hoy decido vivir mi vida.
Encontrar mi punto.
Hoy me decido.
Me dudo y me acepto.
Me sonrío.
Me sonrío.
Y brindo por ello.
Yo sola.
O conmigo.
